
Enseñanza del Rev. Josho Adrian Cirlea
Traducido por Rev. Kosho Arana
Uno de mis más queridos amigos del Nembutsu me escribió recientemente y me expresó sus preocupaciones acerca de algunos de sus parientes fallecidos o vivos que aún no han recibido la fe en Amida, y que podrían ahora morar (o nacerán después de la muerte) en varios estados dolorosos de existencia, incluso en el infierno. Le preocupaba que quedase demasiado tiempo hasta que llegue a la Tierra Pura y pueda salvarlos.
La siguiente fue mi respuesta:
Querido M:
Nunca sabemos realmente en qué pueden convertirse los demás después de morir. Ciertamente, si no tuvieron una fe firme en Amida durante su vida actual, no renacerán en la Tierra Pura ni alcanzarán inmediatamente la Budeidad. Pero esto no significa que irán absolutamente al infierno. La verdad es que nunca podemos saber qué karma puede manifestarse durante su bardo (estado intermedio entre la muerte y el próximo renacimiento).
Además, lo que llamamos “tiempo” es parte de la experiencia ilusoria de los seres no iluminados y las mentes no iluminadas. Ahora parece que el tiempo pasa lento, pero en realidad, la vida humana, y tu vida también, es muy corta en comparación con la vida de una persona que vive en el infierno u otros planos de existencia. En algunos reinos, un día o incluso una hora son 1000 años de vida humana e incluso más. El maestro Genshin lo explicó en su Ojoyoshu[1]. Por lo tanto, es inútil detenerse en esas cosas, ya que tu vida entera puede ser solo unos minutos o segundos para ellos.
Por lo tanto, deberías concentrarte mejor en lo que puedes hacer ahora: disfrutar del nembutsu de la fe, escuchar el Dharma de Amida, etc., y ser feliz de que en el tiempo de una hora o solo unos minutos y segundos según otros planos de existencia (que es igual a una vida humana), nacerás en la Tierra Pura, alcanzarás la Budeidad e irás tras todas las personas que amas y murieron antes que tú.
También deberías encontrar felicidad al saber que el propio Buda Amida siempre hace todo lo posible para acercarlos cada vez más a Él. ¡Esto es extremadamente importante! Amida conoce a cada ser sintiente personalmente y tiene a cada uno de ellos permanentemente frente a Sus ojos. Por ejemplo, Él trabajó mucho, durante tus muchas vidas, para acercarte cada vez más a Él, y por eso aquí estás en la vida presente encomendándote a Él después de haber conocido Su Dharma a través de los esfuerzos de Sus fieles transmisores.
Por favor, recuerda que los seres que amas no solo están en tu plan para salvar, ¡sino que también están en el plan de Amida! Amida no espera a que vengas a Su Tierra Pura para ayudarlos; Él ya está tratando de ayudarlos por varios medios AHORA, mientras hablamos. En realidad, es solo una cuestión de tiempo hasta que se abran lo suficiente a Él y se encomienden a Su Voto Primordial. Quizás (¿quién sabe?) en otro plano de existencia algunos de tus parientes ya conocieron el Dharma de Amida y recibieron la fe. ¡Hay muchos universos con los mismos seis reinos que el nuestro, incluidos los humanos, por lo que nunca puedes saberlo! Al comprender esto, puedes dejar de preocuparte y, en cambio, disfrutar de tu vida en el nembutsu y hacer lo que puedas con el tiempo que tengas hasta que vayas a la Tierra Pura. Si continúas siendo un devoto de Amida, otros verán esto, y tal vez puedan tener un cambio de corazón incluso durante esta vida. Pero si no, nuevamente te digo, ¡no te preocupes! El Buda Amida nunca dejará de trabajar en la salvación de todos hasta que todo el samsara se vacíe.
[1] Por ejemplo, el Maestro Genshin hizo la siguiente comparación en su Ojoyoshu: “Cien años de vida humana son iguales en duración a un día y una noche en Toriten (el segundo de los seis reinos de los dioses del Mundo del Deseo), y en este cielo la vida dura mil años, pero la duración de la vida en Toriten es equivalente a solo un día y una noche en este Infierno de la Cuerda Negra y aquí la vida dura mil años”. Entonces, si toda la duración de la vida de los dioses en el reino celestial de Toriten dura solo un día y una noche en el Infierno de la Cuerda Negra, entonces muchos miles de años en términos humanos difícilmente pueden igualar solo unos minutos o segundos en el mismo infierno.