Cuatro malentendidos sobre el Nembutsu, la impermanencia y el karma

Escrito por el Rev. Josho Adrian Cirlea

English Version Here

Traducido por Rev. Kosho Arana,

Página 256 del Libro Enseñanzas Budistas Jodo Shinshu Segunda Edición Revisada por Josho Sensei

Los cuatro conceptos erróneos sobre el Nembutsu, presentados por el Maestro Seikaku en los Fundamentos de la Sola Fe, se refieren a la comprensión errónea de la impermanencia, el mal karma, el buen karma y la cuestión de llamar una vez y llamar muchas veces al Nombre de Buda Amida.

Si queremos comprender un determinado objeto nos fijamos en sus cualidades, en los elementos que lo componen. ¿Cuáles son los elementos y cualidades fundamentales de la vida? Un cuerpo y una mente sujetos a un ciclo inexorable de nacimiento, crecimiento, madurez, decadencia y muerte.

Decadencia y muerte…. especialmente estos dos elementos deben llamar nuestra atención de la misma manera que analizamos un determinado objeto: algunas cualidades se distinguen de otras y conducen a la definición del objeto.

En el caso de la vida, la impermanencia es la característica fundamental. Entonces, ¿qué haremos con un objeto que tiene la impermanencia como su principal cualidad? Eso es tan resbaladizo como una anguila y tan peligroso que cuando es mal entendido y usado, da lugar al sufrimiento. Esta es la pregunta más importante. Todos los verdaderos practicantes han analizado y analizarán esta vida con la misma seriedad que trató Siddhartha el encuentro con un anciano, un enfermo y un cadáver. Su vida ya no podía ser la misma después de estos encuentros.

La vida de alguien que es consciente de la verdad de la impermanencia no se divide en el momento presente y el momento de la muerte, sino que es una vida en la que el momento de la muerte se vive aquí y ahora, en este mismo segundo. Mi conversión sucedió en el momento en que la distancia entre mi muerte y yo se redujo a cero. Hasta ese momento, siempre sentí que tenía mucho tiempo para practicar la meditación, ser sabio, leer, etc. Pero en ese momento, sentí que no tenía tiempo. Shinjin (fe) a veces se recibe en el lecho de muerte. Al menos así fue en mi caso. Es por eso que el Nembutsu de ese momento continúa incluso ahora, porque mi primer Nembutsu fue el Nembutsu de una persona profundamente consciente de su propia muerte e impermanencia.

Pero, ¿por qué se dió mi conversión de una práctica basada en el poder propia a una práctica basada en el Otro Poder? ¿Por qué no a “una mejor práctica”, pero aún en el ámbito del poder propio? La respuesta es porque sentí que ya no podía confiar en mí mismo. En el momento en que realmente comprendí la fragilidad de mi cuerpo y vi el cadáver de una amiga y mi abuela, nunca más pude confiar en mis capacidades personales. En ese momento, me di cuenta de que no puedo ser un refugio para mí mismo y así el Buda Amida se convirtió en mi único refugio. Desde entonces, sigo experimentando esta verdad todos los días. No solo la perspectiva de mi muerte sino también mi propia vida personal son recordatorios constantes de la necesidad de entregarme al cuidado de Amida.

Maestro Rennyo dijo:

“La enseñanza del Dharma de Buda es la enseñanza del no ego”.

En el budismo, la enseñanza del no ego a menudo se vincula con la imagen de los Bodhisattvas que nunca piensan en sí mismos sino que siempre están dedicados a la salvación de todos los seres. Esto es cierto, pero es sólo un aspecto de ello. ¿Cómo podemos nosotros, gente ignorante, entender la enseñanza del no-ego? ¿En qué forma encontramos esta enseñanza enfatizada en el Jodo Shinshu? Seguir la enseñanza del no ego también significa abandonar de una vez por todas cualquier pensamiento de mérito o no mérito, pues esto implica dejar de incluir cualquier cálculo personal en asuntos que conciernen a nuestro nacimiento en la Tierra Pura.

Rennyo Shonin también dijo:

“Cuando se despierta en nosotros un solo pensamiento de fe, queda definitivamente asentado nuestro nacimiento en la Tierra Pura. Queda en manos de Amida Tathagata[1] si Él nos salva después de destruir nuestro mal kármico o no. Es inútil que discutamos asuntos relacionados con nuestro mal kármico. Lo que nos preocupa es que Amida salva a los que se encomiendan a Él”.

Veo los dos puntos de vista erróneos, corregidos por el Maestro Seikaku, sobre la influencia del mal karma o del buen karma en el acto que conduce al nacimiento en la Tierra Pura, a la luz de las dos explicaciones anteriores dadas por Rennyo Shonin. De la misma manera, Seikaku demuestra la inutilidad de cualquier apego al mal karma o al buen karma del pasado.

Preocuparnos por nuestro karma significa estar cegados por nosotros mismos y no ver al Buda. Significa no escuchar la enseñanza sino los ruidos de nuestro ego personal. Me pregunto, ¿cómo puede el ego superarse a sí mismo sin dejar de depender de sí mismo? ¿Cómo podemos hacer un espejo puliendo un ladrillo? Estas son preguntas fundamentales en el Jodo Shinshu. La Tierra Pura es el reino de la Iluminación Perfecta, entonces, ¿por qué pensar que nuestra mente no iluminada puede llevarnos allí? ¿Cómo puede el ego convertirse en un Buda?

Entonces, la pregunta de “cuántas veces debemos recitar Nembutsu” también es inútil para alguien que confía en Amida. No debemos complicarnos sino buscar comprender lo esencial. Para la persona de fe, el Nombre no está separado de shinjin (corazón que confía en Amida).

Saichi[2] dijo:

“Cuando alguien se está resfriando, no puede dejar de toser. Atrapé el resfriado del Dharma del Buda y no puedo dejar de toser el Nembutsu”.

El Nembutsu no aparece antes del despertar de la fe, del mismo modo que la tos no produce un resfriado, sino que es una expresión, una manifestación de la fe. Me gusta esta sencilla explicación sobre la relación entre shinjin (fe) y Nembutsu. Es muy simple deducir de aquí que el número de recitaciones de Nembutsu no es importante. Pero claro, cuando nos resfriamos, tosemos muchas veces. Sería realmente estúpido pensar que un resfriado se manifieste solo a través de una sola tos, incluso si nos dimos cuenta de su existencia cuando tosimos por primera vez. De la misma manera, cuando confiamos por primera vez en Amida, decimos Nembutsu espontáneamente, como una expresión de fe. Namo Amida Bu! – ¡Me refugio en el Buda Amida! – esto es algo muy natural. Luego, debido a que nos “infectamos” con shinjin (fe), por supuesto que sentiremos la necesidad de decir Nembutsu en el futuro.

Pensar “cuántas veces debe toser un hombre que está resfriado” o “cuántas veces debemos decir ‘te amo’ a una persona de la cual uno está está enamorado”, es filosofar sobre un resfriado o el amor. Significa ver ambas cosas desde afuera. Mirar de lejos el Voto Primordial, preguntándote cuántas veces debes decir Nembutsu, significa que todavía no te has “agarrado a las mangas de Amida”, como dijo Rennyo.

Realmente debemos dejarnos abrazar por el Nembutsu, es decir, confiar completamente en Amida y no preocuparnos por nada más. Y debemos hacerlo aquí y ahora, en el “lecho de muerte de hoy”, cuando cesa toda pregunta inútil y el Nembutsu aparece espontáneamente.


[1] Tathagata es otra manera de decir Buda

[2] Los poemas de Saichi deben leerse con cuidado ya que no todos parecen ortodoxos o pueden ser demasiado complicados. Esta cita de Saichi no es una recomendación para sus poemas, sin embargo, decidí usarla porque muestra una verdad importante de una manera muy simple. Esta vez Saichi lo dijo bien.

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