
Artículo del Reverendo Josho Adrian Cirlea
Traducido al español por Kosho Arana
English Version HERE
Yo la verdad no puedo encontrar ninguna satisfacción con las enseñanzas y prácticas budistas que no me prometan un escape rápido del nacimiento y la muerte. Por eso me encomiendo al Buda Amida, porque tengo prisa por convertirme en un Buda.
Sé que algunos practicantes virtuosos pueden interpretar mi prisa como pereza en asuntos espirituales o como falta de paciencia. No niego nada, pero cuando contemplo profundamente la rara posibilidad de nacer como un ser humano y lo fácil que es volver a caer en los reinos inferiores [1] o cuando veo que incluso en esta vida, pensamientos parecidos a los de los animales , espíritus hambrientos o habitantes del infierno aparecen a menudo en mi mente y en la mente de los demás, siento que no quiero asumir el riesgo de no poder convertirme rápidamente en un Buda de una vez por todas.
Tener paciencia en cualquier camino espiritual donde el poder personal es importante no es en absoluto una virtud sino una ilusión. Es no ser consciente de las capacidades espirituales inferiores propias y de los demás seres que viven en esta última era del Dharma, y no saber lo que realmente significa convertirse en un Buda/ en un Ser Libre. Significa no ser consciente de las energías kármicas subconscientes que vienen del pasado lejano, de eones de beber el veneno de la ignorancia y de las malas acciones. Es no ser consciente de la fragilidad de esta vida y de la posibilidad de que la muerte llegue en cualquier momento y te encuentre desprevenido, o al menos aún como un ser no establecido en una etapa de la que no puedas retroceder.
¿Qué paciencia debo tener cuando me enfrento a tales peligros? ¿Qué paciencia puedo tener conmigo mismo cuando contemplo la maldad de este mundo y mi propia oscuridad interior?
Cuando veo el estado mental de mis amigos cercanos que no leen ni un solo libro budista, sin mencionar que ni siquiera practican nada, y que siguen sin saber que hay un camino para escapar del nacimiento y la muerte, y ni siquiera quieren escapar de este ciclo…contemplando esto me pregunto a mí mismo, a dónde irán estas personas después de la muerte y me preocupo también que yo pueda vagar en el samsara todavía sin haber llegado a la iluminación y sin ser libre, incapaz de ayudarlos a ellos o a mí mismo. ¿Cómo puedo tener paciencia ante esto?
Me pregunto: ¿Adónde irán mis padres o mi novia después de la muerte? ¿Dónde están mis queridos abuelos ahora? ¿Qué puedo hacer por ellos? ¿Adónde irán mis queridos amigos animales, impulsados por el poder de su karma? ¿Adónde irá mi perro Rocky, perdido hasta en esta vida?
Estas son preguntas muy importantes para mí….
Estoy seguro, querido lector, que si amas a tus hijos, esposa, esposo, padres, abuelos, amigos, etc., tú también te haces esas preguntas. Pero, ¿cómo puedes realmente ayudarlos a recibir la verdadera libertad del nacimiento y la muerte si no te conviertes en un Buda, que posee sabiduría y capacidades infinitas?
De hecho, no solo para ti, sino también para el bien de todos los seres, es que debes seguir el camino budista.
Entonces, ¿puedes darte el lujo de no estar seguro de tu propia Iluminación? ¿Te permites esperar muchas vidas más hasta que algún día, quién sabe cuándo, alcances algo? ¿Puedes permitirte el riesgo de perder de nuevo o para siempre a los seres que amas? ¿Qué es más importante, el apoyo que les das en esta vida, cuando aun siendo ignorante no sabes realmente lo que les es útil o no, o el regalo de la libertad del sufrimiento de los repetidos nacimientos y muertes?
¿Cómo puedes ayudar a los demás si no te conviertes en un Buda, y cómo puedes convertirte en un Buda confiando en ti mismo? Esta es la pregunta más importante. Si no has alcanzado la Budeidad hasta ahora, ¿cuándo crees que la alcanzarás?
¡Por favor, despiértate del sueño de la ciega autocomplacencia! El ego no puede superarse a sí mismo por medio de ningún método. Hay muchas sensaciones espirituales falsas y muchos nirvanas ilusorios cuando confías en tu propio poder, y el tiempo parece siempre suficiente para hacer cualquier cosa, tanto material como espiritual. Si te falta el sentido de la urgencia y eres paciente en el grave asunto de la libertad del ciclo del nacimiento y la muerte, es posible que ya hayas perdido esta oportunidad de renacer como humano. Cada día en el que no te conviertas en un Buda es el día en que puedes morir, y morir sin haberte convertido en un ser iluminado, o en otras palabras, si sigues siendo un ser aún esclavizado en el ciclo del nacimiento y la muerte (un ser no-libre), por lo es lo más peligroso que te puede pasar.
A Mara, el demonio celestial, le gusta jugar con la mente de los practicantes virtuosos y muchas veces les susurra al oído: “no tengas miedo, tienes suficiente tiempo, ten paciencia, confía solo en ti y haz otro esfuerzo…. Mira que ya casi llegas a la meta… piensa cuantas experiencias espirituales maravillosas tuviste esta semana…” – hasta que un día, la muerte llega repentina e inesperadamente como un ladrón y mueres siendo aún la misma persona ordinaria, tal vez un poco mejor, así como una pequeña gota de agua en un vasto océano de veneno y engaño, pero todavía siendo un ser no iluminado y no libre, incapaz de hacer algo para ti mismo y para los demás.
En tal resultado, Mara ciertamente sonreiría, lleno de satisfacción y diría: “¡ Ah, cómo amo a estos practicantes “virtuosos”!”
[1] Nacimiento como animal, espíritu hambriento o habitante del infierno.