Los Tres Votos de Salvación (Breve explicación de los Votos 18, 19 y 20 del Buda Amida)

Escrito por el Reverendo Josho Adrian Cirlea

Traducido por Kosho Arana

English Version HERE

En términos generales, las prácticas budistas enseñadas por el Buda Shakyamuni se pueden clasificar en dos grupos:

1. prácticas meditativas

2. prácticas no meditativas

Las prácticas meditativas incluyen varios tipos de meditación y visualización que podemos encontrar en todas las escuelas de budismo desde el Theravada hasta Mahayana y las escuelas esotéricas del Vajrayana[1].

Las prácticas no meditativas incluyen cantar sutras, observar preceptos, abstenerse del mal o realizar varios actos buenos, etc. Se dice que estas prácticas no meditativas generan mérito o energía kármica positiva que ayuda al practicante a alcanzar renacimientos superiores o diversos estados espirituales. El karma resultante de estas prácticas puede ser transferido transferido o dirigido por el practicante hacia varios objetivos, incluida su futura Iluminación.

Sin embargo, Shinran no estuvo de acuerdo con esto y dijo que mientras no estemos iluminados y nuestras mentes estén oscurecidas por la ignorancia, no podemos generar un mérito genuino. Esto es especialmente cierto en el período de la última era del Dharma (Mappo) en la que vivimos ahora. Solo los Budas y, por supuesto, el Buda Amida pueden tener verdadero mérito. Shinran consideró inútil la transferencia de méritos del practicante hacia la Iluminación, y dijo que la verdadera transferencia de méritos en realidad tiene lugar de parte del Buda Amida hacia el devoto que tiene fe en Él.

Por lo tanto, debemos renunciar a cualquier pensamiento de generar o acumular méritos y, en cambio, confiar exclusivamente en el Poder de salvación del Buda Amida. Esta confianza exclusiva se describe en el Voto 18 que se encuentra en el Sutra Más Grande. En él, Amida promete:

“Si, cuando alcance la Budeidad, los seres sintientes de las diez direcciones que sinceramente se encomienden a mí, deseen nacer en mi tierra y digan mi Nombre tal vez incluso diez veces, y no nazcan allí, que no alcance (entonces) la Suprema Iluminación.”[2]

Consideremos estas palabras: Todos los seres sintientes que se encomienden a Amida, deseen nacer en Su Tierra y llamen Su Nombre, nacerán allí. No se necesita nada más. No aquí mención de mérito o cosas que el practicante debería agregar al poder de Amida. Sólo se hace mención del deseo de nacer en la Tierra Pura, tener fe y decir el Nombre (del Buda Amida).

Estos tres aspectos: 1. desear nacer, 2. fe y 3. Decir el Nombre, son en realidad tres manifestaciones de una misma cosa, que es la fe o el corazón que confía en Amida (shinjin). Esto se debe a que no puede haber ningún deseo de nacer en la Tierra Pura o decir el Nombre si uno no cree en la existencia del Buda Amida y Su capacidad para hacernos nacer allí. Deseamos nacer en la Tierra Pura y decir el Nombre de Amida porque confiamos en el poder de Amida para llevarnos allí.

Namo Amida Bu significa “Tomo refugio en el Buda Amida” y tomar refugio es tener fe. Decir el Nombre (Nembutsu) es la expresión natural de la fe y es lo mismo que la fe. No puede haber ningún Nembutsu verdadero, es decir, el Nembutsu del Otro Poder, sin una fe genuina. Este es el caso del Voto 18, el Voto por el cual el Buda Amida salva a todos los que confían en Él, viejos o jóvenes, buenos o malos, hombres o mujeres.

Sin embargo, la situación es que no todos los practicantes pueden abandonar por completo el apego a su poder personal para alcanzar el nacimiento en la Tierra Pura. Simplemente no pueden confiar exclusivamente en Amida pues piensan que todavía hay algo que necesitan agregar a al Poder de Amida para merecer nacer en la Tierra Pura. Por lo tanto, permanecen apegados a la idea de la acumulación de méritos incluso si también confían en Amida. Este tipo de “fe” mezclada con la confianza en su propio mérito y poder personal no está de acuerdo con el Voto 18, sin embargo Amida no abandona a esas personas. Especialmente para aquellos que no son capaces de confiar exclusivamente en Él, pero que sin embargo aún desean nacer en Su Tierra Pura, Amida creó los Votos 19 y 20.

Leamos y entendamos estos Votos:

(19) “Si, cuando alcance la Budeidad, los seres sintientes en las tierras de las diez direcciones, que despierten la aspiración por la Iluminación, realicen varias acciones meritorias y deseen sinceramente nacer en mi tierra, no puedan, en su muerte, verme aparecer ante ellos rodeado de una multitud de sabios, que no alcance la Iluminación perfecta”.[3]

(20) “Si, cuando alcance la Budeidad, los seres sintientes en las tierras de las diez direcciones que, habiendo escuchado mi Nombre, concentren sus pensamientos en mi tierra, planten raíces de virtud y transfieren sinceramente sus méritos hacia mi tierra con un deseo nacer allí, no pudieran eventualmente cumplir con su aspiración, que no alcance la Iluminación perfecta”.[4]

¿Qué dice Amida en el Voto 19? Que aquellos seres que realizan varias acciones meritorias para nacer en la Tierra Pura verán al Buda Amida en su muerte rodeado de muchos sabios, dándoles la bienvenida a la Tierra Pura. Las diversas acciones meritorias significan que continúan practicando muchos tipos de prácticas meditativas y no meditativas. Por ejemplo, cada vez que hacen una visualización o contemplación de Amida de acuerdo con el Sutra de la contemplación o incluso cuando hacen otras técnicas de meditación, cuando observan preceptos, hacen una buena acción como salvar una vida, abstenerse de comer carne, etc., piensan que esto les ayudará a nacer en la Tierra Pura de Amida y en realidad transfieren el mérito de estas prácticas (meditativas o no meditativas) hacia su futuro nacimiento allí.

Por lo general, los seguidores de varias escuelas realizan prácticas de meditación u observan preceptos, etc., para convertirse en un Buda en esta vida, como Shakyamuni, pero los practicantes del Voto 19 cambian el objetivo de estas prácticas meditativas y no meditativas para convertirse en un Buda ya no en esta vida sino en la Tierra Pura de Amida. Cambian la dirección de su práctica budista hacia el Buda Amida. Esta es la diferencia entre ellos y otros budistas y esta diferencia les permite estar bajo la influencia y guía de Amida.

Los seguidores del Voto 20 dan otro paso importante hacia la Luz del Buda Amida. No se detienen en las prácticas meditativas y no meditativas, sino que entre todas las prácticas eligen solo una, la cual es decir el Nombre del Buda Amida.

La expresión “escuchar mi Nombre” del Voto 20 significa tomar conciencia del Nombre de Amida y decirlo tanto con la mente como con la boca. La concentración de pensamientos en la tierra de Amida y el deseo de nacer allí se realiza esta vez a través de la recitación del Nombre. En el Sutra Amida Corto (Amida-kyo), la recitación del Nombre de Amida se llama la raíz de todas las virtudes, porque entre todas las prácticas budistas recomendadas por Shakyamuni, la recitación del Nombre es suprema. Entonces, “plantar raíces de virtud” mencionado en el Voto 20 significa recitar exclusivamente el Nombre de Amida, es decir, elegir entre todas las prácticas solo esta práctica.

Al igual que los seguidores del Voto 19, los del Voto 20 tampoco están libres de dudas y no confían exclusivamente en el Poder de Amida para nacer en la Tierra Pura, sino que consideran que la recitación de este Nombre es su propia virtud y una práctica que depende de sus propias capacidades para hacerlo correctamente. Entonces transfieren los méritos que creen que acumularon a través de una buena recitación hacia el nacimiento en la Tierra Pura de Amida. Por lo tanto ellos todavía dependen de su propio poder; su fe en Amida no es absoluta.

Lo que vemos al leer estos dos votos, el 19 y el 20, es que las personas que los siguen también nacen en la Tierra Pura de Amida y escapan de una vez por todas del samsara, el ciclo de nacimiento y muerte. Amida termina especialmente estos dos votos con la promesa de que los practicantes que cumplan con los requisitos contenidos en ellos definitivamente nacerán en Su Tierra Pura y si esto no sucede, significa que Él no merece ser llamado Buda o Él no es un Buda. – “Que no alcance la Iluminación perfecta”.

Pero si leemos el Sutra de la Contemplación del Buda Amida, vemos que entre los nacidos en la Tierra Pura al dirigir sus méritos de una manera u otra, hay varios grados y diferencias. No todos son iguales. Cuantas más virtudes, mejor es el lugar que uno ocupa en la Tierra Pura; por ejemplo, el nivel más alto del grado más alto, el nivel medio del grado más alto, el nivel más bajo del grado más alto, luego el nivel más alto del medio grado, el nivel medio del grado medio, y así sucesivamente, hasta el nivel más bajo del grado más bajo. Sin embargo, no se hace mención allí sobre aquellos que ingresan a la Tierra Pura de Amida solo a través de la fe como en el caso del Voto 18 (Voto Primordial). Los diversos niveles se establecen solo de acuerdo con las virtudes personales de los practicantes en su vida anterior cuando transfirieron el mérito adquirido a través de diversas prácticas meditativas o no meditativas y a través del Nembutsu recitado en base al poder propio.

¿Qué significa esto? ¿Por qué los nacidos solo por la fe no se mencionan en ninguna de estas categorías? Shinran dijo que esto se debe a que inmediatamente se convierten en Budas cuando nacen en la Tierra Pura, y para los Budas no hay categorías en las que puedan clasificarse. Por el otro lado, aquellos que nacen en la Tierra Pura a través de la puerta de los votos 19 y 20 no se convierten inmediatamente en Budas, sino que debido a su apego al poder personal continúan permaneciendo allí en un estado mental no iluminado hasta que superan sus dudas y apegos a sus supuestos méritos y virtudes y finalmente se encomiendan completamente al Poder del Buda Amida.

El Voto 18 es el Voto de ingreso directo a la verdadera Tierra Pura, mientras que los otros dos son Votos de ingreso indirecto. Es como una casa con tres puertas. Una puerta es la principal que conduce directamente al cuarto del dueño de la casa y en su presencia te vuelves como él (un Buda que comparte la actividad de Amida), mientras que la segunda y la tercera puerta conducen a una antesala o sala de espera donde debes quedarte durante un rato hasta tener acceso a el dueño de la casa.

Esta antesala o sala de espera para la Iluminación perfecta en la Tierra Pura de Amida se llama la frontera de la Tierra Pura o el reino de la indolencia y el orgullo, la ciudad de la duda, el Palacio-Útero etc. El nacimiento aquí no es un castigo, pues realmente los practicantes e se mantienen allí debido sus propias dudas y apegos al poder propio.

Los Votos 18, 19 y 20 son los tres Votos de salvación que liberan del nacimiento y la muerte a todos los seres que confían exclusiva o parcialmente en el Buda Amida, a los que tienen fe absoluta o a los que aún se aferran a su supuesto mérito propio y poder propio pero que sin embargo desean nacer en la Tierra Pura.

Debido a que estos tres votos, y especialmente el 18, se mencionan en el Sutra más grande sobre el Buda Amida, Shinran consideró que su liberación era la razón principal de la aparición de Shakyamuni en la tierra, mientras que el Sutra de la Contemplación donde se mencionan la visualización de Amida, la transferencia de méritos y los nueve grados de nacimiento, y el Amida Sutra Menor (Amida-kyo) donde se fomenta la recitación del Nombre solo como la raíz de todas las virtudes, son medios provisionales para aquellos que aún no pueden confiar exclusivamente en el Buda Amida.

Muchas personas pasan a través de estos tres votos de salvación consciente o inconscientemente en su práctica budista. Muchos de nosotros tuvimos un tiempo en el que practicamos otros métodos budistas para convertirnos en un Buda en esta vida después de que abandonamos varios caminos religiosos o no teníamos ninguna religión. Luego, escuchamos sobre la Tierra Pura de Amida y dejamos de aspirar a alcanzar la Iluminación en esta vida, pero queríamos nacer allí después de la muerte. Aun así, al dudar de que el nacimiento en la Tierra Pura fuera tan fácil, sentimos que debíamos hacer algo para merecerlo, por lo que continuamos siguiendo diversas prácticas para sentirnos mejores personas que los demás.

Luego, en un momento escuchamos que el Nembutsu es la práctica más grande entre todas las prácticas budistas, la raíz de todas las virtudes, y comenzamos a recitarlo, sin embargo todavía sentíamos que esto era demasiado fácil, por lo que nuevamente el apego a nuestro propio poder nos mantuvo prisioneros de dudas.

Finalmente, después de escuchar una y otra vez la enseñanza, contemplando nuestras verdaderas capacidades y la Compasión de Amida, nos dimos cuenta de que Él es como una madre que desea salvar a sus hijos rápidamente del peligro del fuego y la muerte, sin esperar a que sean perfectos. Entonces, por primera vez escuchamos el Voto 18 en el cual no se menciona ninguna virtud o capacidad especial para nacer en la Tierra Pura, y recibimos la fe. Entonces, el Nembutsu que seguimos recitando desde ese entonces ya no fue el Nembutsu basado en el poder propio, sino el Nembutsu de la fe y la gratitud. Con este Nembutsu de fe y gratitud entramos directamente en la presencia de Amida, el Maestro de la Tierra Pura, donde también nos convertimos en Budas y nos unimos para siempre a Su obra de salvación.[5]


[1] Budismo Tibetano

[2] Esta traducción del Voto Primordial es una combinación de la serie de traducción de Hongwanji Jodo Shinshu y la versión del reverendo Hisao Inagaki, él mismo miembro fue miembro del comité de traducción de Hongwanji. Hay algunas otras versiones del Voto Primordial en las traducciones al inglés. Las diferencias no son significativas pero debemos conocerlas de todos modos.

La Serie de Traducción Hongwanji Jodo Shinshu tradujo el Voto Primordial de la siguiente manera:

“Si, cuando alcance la Budeidad, los seres sintientes de las diez direcciones que, con corazón sincero y con confianza, aspiren a nacer en mi tierra y digan mi Nombre incluso diez veces, no nazcan allí, que no logre la perfecta Iluminación: Quedan excluidos los que cometen las cinco ofensas graves y los que calumnian el Dharma correcto”.

(El Sutra sobre el Buda de la Vida Inconmensurable, Los Tres Sutras de la Tierra Pura, volumen II Kyoto, 2009, p.22)

El reverendo Hisao Inagaki, un importante traductor del Jodo Shinshu y también miembro del comité de traducción de Hongwanji para los Tres Sutras de la Tierra Pura, lo tradujo de esta manera:

“Si, cuando alcance la Budeidad, los seres sintientes en las tierras de las diez direcciones que sincera y alegremente se encomienden  a mí, deseen nacer en mi tierra y llamen mi Nombre, incluso diez veces, no nazcan allí, que no alcance la Iluminación perfecta. Sin embargo, quedan excluidos aquellos que cometen las cinco ofensas más graves y abusan del Dharma correcto”.

(The Larger Sutra on the Buddha of Infinite Life, traducido por Hisao Inagaki, Horai Association International, Malaysia, 2012, p.19)

También en la traducción de Hongwanji de las obras de Shinran (The Collected Works of Shinran, Shin Buddhism Translation Series, Jodo Shinshu Hongwanji-ha, Kyoto, 1997) la frase “tal vez incluso diez veces” se usa a menudo cuando se refiere a decir el Nombre en el voto primordial. Decidí usar esta frase (talvez incluso diez veces) debido a que Shinran puso gran énfasis en esta frase, y fue así como realmente leyó la exhortación que da Amida de decir Su Nombre en el Voto Primordial.

[3] The Three Pure Land sutras, traducidos al inglés por Hisao Inagaki en colaboración con Harold Stewart, Segundo Edición Revisada.

[4] The Three Pure Land sutras, traducidos al inglés por Hisao Inagaki en colaboración con Harold Stewart, Segundo Edición Revisada.

[5] Para una explicación detallada de los Votos 18, 19 y 20 puedes consultar mi libro Comentario sobre el Sutra sobre el Buda de Vida Infinita

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